Sol Llanos
Desde mi primera pincelada, he estado atrapada en un diálogo constante con la geometría. Mis formas, mis colores, mis rasgos son un eco de dos grandes maestros: Yayoi Kusama, Sonia Delaunay, Mark Rothko, Hilma Af Klint o Wassily Kandinsky, cuyas obras me revelaron que la abstracción geométrica es, en esencia, un lenguaje universal.
Aquel 14 de Febrero del 2008 en Múnich, envuelta en la contemplación de los grandes lienzos de Rothko, recibí la noticia de la muerte de mi abuelo. Él, mi mentor, mi guía, quien me enseñó que cada trazo cuenta una historia y cada color evoca una emoción. En ese instante, entre tonos vibrantes y la suavidad de los espacios vacíos, sentí que la muerte no era un final, sino una transición. La geometría que tanto amaba se convirtió en mi refugio, mis cuadrados y rectángulos, líneas y puntos, en portadores de una paz inexplicable, una conexión profunda con lo eterno.
Desde entonces, cada obra que nace de mis manos es un tributo al equilibrio y a la armonía, un puente hacia la esencia misma de la existencia. Al igual que Rothko, busco que mis colores evoquen un diálogo trascendental; al igual que Kandinsky, me esfuerzo por plasmar lo inefable.
Cada cuadrado que trazo es una ventana hacia un plano superior.
Al final, el arte es mi legado, el regalo que mi abuelo dejó en mí: una invitación a explorar, a sentir, a trascender.
Según la revista Interiores en su artículo “Citas imprescindibles del diseño y arte en España este otoño”:
“La primera de estas exposiciones es ‘Lunas de Verano’, de la exposición de la artista Sol Llanos que, como ya te hemos adelantado, puede visitarse hasta el 30 de septiembre en el café-bar Doce Botellas, en el barrio de Justicia de Madrid. Sus catorce obras – todas abstractas, geométricas y llenas de color – se conciben como estímulos luminosos capaces de transformar el ambiente emocional de un espacio.
Llanos defiende que “la geometría es orden y el color es vida”, y sus composiciones lo demuestran generando calma y optimismo a partes iguales. Con un estilo que recuerda a la escuela Bauhaus, pero con un pulso contemporáneo, su trabajo funciona tanto en interiores residenciales como en proyectos contract que buscan equilibrio energético.”
